Tres recitales, tres formas de vivir la música en vivo


El último fin de semana de septiembre me la pasé de show en show. Tres experiencias musicales únicas y hermosas que me gustaría compartir. Principalmente porque cada una tuvo su peculiaridad, cada una fue muy diferente de las otras, pero las tres valieron la pena.
Mateo Sujatovich: un show íntimo y experimental en el Gran Rex
La primera experiencia musical fue con Mateo Sujatovich. El vocalista de Conociendo Rusia realizó en el Gran Rex un show acústico y un poco experimental. Una propuesta interesante en la que repasó algunos de sus temas favoritos de su carrera, pero con una particularidad: en “Mateo”, él está solo en escena, con apenas un par de instrumentos.
Una guitarra eléctrica, otra acústica, un piano, un pedal para grabar y un dispositivo para realizar efectos. Un micrófono y su voz sobre el escenario. Un show íntimo y juguetón, con una puesta en escena simple: un telón de fondo, unas lentejuelas y muchas luces.
Jugó con su eco, con los sonidos y con sus conocimientos musicales para compartir su música de una manera diferente. Su idea principal era volver a las bases y acortar la distancia con el público.
Lali en River: una noche histórica para el pop argentino
El sábado fui a River con el objetivo de bailar, cantar y saltar junto a un público hermoso, viendo a la artista que sigo desde 2003. Ese era mi plan y terminé viviendo momentos históricos. El show de Lali es un lujo, como lo fue a lo largo de los ocho estadios que hizo durante este último año.
Una gran banda, con una lista de canciones destacada y grandes arreglos musicales. Una protagonista que nació para brillar sobre un escenario y que se come el show a cada segundo con su impronta. Se destacan sus gestos, sus bailes y algunos juegos con la voz durante varias canciones.
Pero la historia se escribió en un momento particular, luego de que el equipo escuchara las plegarias del público en redes sociales. En medio del show, Tini subió al escenario y unió una grieta entre fandoms, demostrando quiénes son hoy las reinas del pop argentino.
La protagonista de “Violetta” y una de las principales caras de las series de Cris Morena en este siglo XXI sorprendieron a todo River interpretando una versión de Like a Virgin, de Madonna. Las dos estrellas del pop, que se casan a fines de este año, hicieron su performance vestidas de novias y recrearon el icónico momento entre Christina Aguilera y Britney Spears en los MTV Video Music Awards de 2003. ¿Quién fue Madonna? La más disruptiva de la escena pop-rock local: Marilina Bertoldi.
Sirvieron coreografía, outfits y, sobre todo, interpretación. Momentos de contacto físico, sensualidad, una caminata de pasarela y, obviamente, besos de Marilina para ambas estrellas pop, tal como Madonna lo hizo con Christina y Britney.
Para quienes conocen la cultura pop estadounidense y argentina, este evento no solo fue icónico, sino que esconde muchas subtramas de chisme. Pero quizá la referencia más importante para destacar es que, en aquel entonces, a las artistas estadounidenses, que nunca habían sacado música juntas y pocas veces compartían escenario, los medios las hacían competir diariamente en la industria. Las presentaban como enemigas, como las dos herederas de Madonna.
Con Lali y Tini sucedió algo similar. Jamás se pelearon, jamás se enemistaron, pero la industria, Alejandro Stoessel y el mundo del espectáculo se encargaron de enfrentarlas continuamente. Y ellas decidieron hacer historia ante el pedido constante de sus fans.
Luego de semejante versión, cumplieron otro de los caprichos del público y juntas interpretaron 1Amor. Una versión que, una semana después, debutó en Spotify con 1.229.627 reproducciones durante las primeras 24 horas, un récord para un debut femenino en Argentina.
Morat en el Movistar Arena: una experiencia para vivir y recordar
Luego de tanta información, el martes por la noche fui al quinto show de Morat en el Movistar Arena. Y la estimulación no se calmó ni un segundo. La banda colombiana preparó una gira única. Desde el momento cero, el concepto te lleva puesto y el evento te hace vivir una experiencia sorprendente: es mucho más que una banda tocando sus grandes éxitos.
Este tour se llama Ya es mañana. El disco nació como una continuación de la idea de su gira anterior, Antes que amanezca. Mientras que la propuesta anterior era vivir una noche de ensueño y soñar, esta vez nos invitan a vivir la vida y, sobre todo, a pensar en aquello que fue, porque ya es mañana.
La experiencia narrativa y visual se apoya en el concepto del tiempo y la madurez. Cabe destacar que esta banda se formó hace 15 años, cuando sus integrantes estudiaban juntos, por lo que la nostalgia es una constante tanto en sus mensajes como en sus canciones y en su puesta en escena, que cambia cada dos temas.
Este show lo tiene todo: luces, imágenes, interacción con el público, momentos para emocionarse y otros para saltar y bailar a más no poder. Ellos se ubican en diferentes espacios del escenario, cantan canciones inéditas, las fans suben con ellos y eligen temas, e incluso proyectan imágenes de su primer show en la ciudad.
Los dos escenarios y los juegos de luces destacan a la vista y mantienen al espectador con estimulos constantes. Pero me gustaria destacar tres momentos emocionales como especiales: el primero es cuando la gente elige una canción que no esta en el repetorio a través de un color en su pulsera de luz, el segundo es cuando rememoraron sus primeros shows en el país con imagenes y el tercero es el momento en que invitan a una de sus fans a filmar de cerca el evento, esas imagenes se ven a tráves de las pantalla.




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