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Historia de la Plaza de España de Sevilla: por qué mira hacia América y qué simboliza cada rincón

Foto del escritor: Lucia Romero
Lucia Romero
27 sept
5 min de lectura

La Plaza de España es uno de los lugares más emblemáticos de Sevilla y una visita obligada para quienes recorren la capital andaluza. Sin embargo, detrás de su imponente arquitectura existe una historia llena de simbolismos que muchos turistas pasan por alto.

¿Por qué la plaza está orientada hacia América? ¿Qué representan sus cuatro puentes? ¿Por qué hay 48 bancos de cerámica y ninguno está dedicado a Sevilla? Cada detalle fue pensado para contar un capítulo de la historia de España.

Ubicada dentro del Parque de María Luisa, este monumento inaugurado en 1929 no solo sorprende por su belleza. También es un enorme relato construido con ladrillo, cerámica y agua.



La Plaza de España de Sevilla: un homenaje a la historia y a América

La Plaza de España fue diseñada por el arquitecto Aníbal González para la Exposición Iberoamericana de 1929, un evento que buscó estrechar los vínculos entre España y los países iberoamericanos.

Su enorme planta semicircular, de 230 metros de diámetro, no fue una decisión estética al azar. El edificio fue construido mirando hacia el río Guadalquivir, la histórica vía fluvial desde donde partían las expediciones hacia América durante la época colonial.

Su forma simboliza un gran abrazo dirigido hacia el otro lado del océano Atlántico, representando el vínculo entre España y las antiguas colonias americanas. 

A ambos extremos se levantan las torres Norte y Sur, que enmarcan el conjunto arquitectónico y refuerzan la monumentalidad de una de las plazas más fotografiadas de España.


Una plaza que resume la historia de España

Recorrer la Plaza de España es recorrer parte de la historia del país. A lo largo de su galería aparecen 48 bancos de cerámica, uno dedicado a cada una de las provincias españolas existentes al momento de su construcción. Están ordenados alfabéticamente y decorados con escenas históricas representativas de cada territorio.

Cada banco incluye el escudo provincial, mapas y paneles de azulejos elaborados artesanalmente, convirtiéndose en uno de los espacios más buscados por los visitantes.

Curiosamente, Sevilla no cuenta con un banco propio. Al tratarse de la ciudad anfitriona de la Exposición Iberoamericana, su representación quedó reservada para distintos murales distribuidos dentro del conjunto arquitectónico.

La plaza también alberga 48 bustos de personajes históricos españoles que acompañan el recorrido y refuerzan la idea de que todo el espacio funciona como un homenaje a la historia nacional.


Los cuatro puentes que representan a los antiguos reinos

Uno de los elementos más fotografiados de la Plaza de España son sus cuatro puentes de cerámica.

Aunque muchos visitantes los cruzan sin conocer su significado, cada uno representa a uno de los antiguos reinos medievales que dieron origen a la España moderna: Castilla, León, Navarra y Aragón. De esta manera, los puentes unen simbólicamente el pasado medieval con el presente del país.

Debajo de ellos se extiende una ría artificial que recorre gran parte de la plaza y simboliza el río Guadalquivir, protagonista del desarrollo económico y marítimo de Sevilla durante siglos.



Un proyecto que nunca fue una universidad

Originalmente, el edificio fue concebido para albergar una universidad. Sin embargo, una vez finalizada la Exposición Iberoamericana, el complejo pasó a utilizarse como sede de distintos organismos públicos.

En la actualidad continúa funcionando como edificio gubernamental, aunque también es uno de los principales atractivos turísticos de Sevilla.

Además de recibir miles de visitantes cada día, la Plaza de España suele convertirse en escenario de conciertos, eventos culturales y actividades al aire libre.


La Plaza de España también llegó a Star Wars

Su arquitectura monumental trascendió el turismo. La Plaza de España fue elegida como una de las locaciones de Star Wars: Episodio II – El ataque de los clones, donde representó parte del planeta Naboo durante las escenas protagonizadas por Anakin Skywalker y Padmé Amidala.

Gracias a esta aparición cinematográfica, el lugar ganó aún más reconocimiento internacional y hoy forma parte de los recorridos de muchos fanáticos de la saga.



El Parque de María Luisa: mucho más que el hogar de la Plaza de España

Aunque la Plaza de España suele llevarse toda la atención, forma parte de un espacio verde con una historia propia.

El Parque de María Luisa pertenecía originalmente a los jardines privados del Palacio de San Telmo. En 1893, la infanta María Luisa Fernanda de Borbón, esposa del duque de Montpensier, donó estos terrenos a la ciudad de Sevilla. Años más tarde, el 18 de abril de 1914, el predio fue inaugurado oficialmente como parque público.

Actualmente ocupa unas 34 hectáreas y reúne algunos de los espacios más importantes de la ciudad.

Entre ellos se encuentran: la Plaza de España, la Plaza de América, el Museo Arqueológico, el Museo de Artes y Costumbres Populares, el Museo Histórico Militar, además de más de veinte glorietas y monumentos distribuidos entre jardines, fuentes y senderos.



La Glorieta de Bécquer, uno de los rincones más románticos de Sevilla

Es considerada por muchos uno de los rincones más románticos de Sevilla. El monumento, realizado en mármol blanco y bronce, está dedicado al poeta Gustavo Adolfo Bécquer y rodea un imponente ciprés de los pantanos.

En la parte superior aparece el busto del escritor, pero el verdadero protagonismo se encuentra a sus pies. Tres mujeres sentadas sobre un banco representan las distintas etapas del amor:

  • La primera simboliza el amor que está por llegar y aparece ruborizada por la ilusión.

  • La segunda representa la plenitud del amor.

  • La tercera expresa la nostalgia y el dolor del amor perdido.

Según el académico Juan Miguel González Gómez, el conjunto escultórico está inspirado en la Rima X de Bécquer, cuyo verso final resume el sentido de la obra:"...¡Silencio! ¡Es el amor que pasa!".


“Los invisibles átomos del aire // en derredor palpitan y se inflaman, // el cielo se deshace en rayos de oro, // la tierra se estremece alborozada // Oigo flotando en olas de armonías // rumor de besos y batir de alas; // mis párpados se cierran…– «¿Qué sucede? // ¿Dime?”.

El monumento se completa con dos esculturas de bronce que representan a Eros, el amor herido, y a Cupido, el amor que hiere, reforzando el simbolismo de uno de los espacios más poéticos de Sevilla.



Mucho más que una plaza

La Plaza de España es mucho más que uno de los monumentos más fotografiados de Andalucía. Su orientación hacia América, los bancos de las provincias, los puentes que recuerdan a los antiguos reinos y los detalles repartidos por todo el conjunto convierten al lugar en un auténtico recorrido por la historia de España.

Y, a pocos pasos, el Parque de María Luisa completa la experiencia con jardines históricos, museos y rincones como la Glorieta de Bécquer, donde el arte y la poesía encuentran un espacio para dialogar con quienes se detienen unos minutos a observar.


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